En los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y en los formatos de datos ráster, como los archivos TIFF o GRID, la estructura de los datos es diferente a los datos vectoriales, que utilizan geometrías como puntos, líneas y polígonos. En los datos ráster, la información se organiza en una matriz de celdas o pixeles que representan los valores de una determinada propiedad o fenómeno en un área geográfica.
A diferencia de las capas vectoriales, las capas de datos ráster no contienen tablas de características en el sentido tradicional. En su lugar, los datos ráster almacenan los valores de atributos directamente en cada celda o pixel de la matriz. Cada celda contiene un valor que representa una propiedad o características específicas, como la elevación, temperatura, intensidad de una banda espectral, etc.
Por ejemplo, en un modelo de elevación digital (DEM), cada celda en la matriz representa la elevación del terreno en esa ubicación. En un mapa de temperatura, cada celda contiene el valor de la temperatura en esa posición geográfica. No hay una tabla separada para almacenar estos valores, ya que están integrados en la propia estructura de los datos ráster.